Bahía Drake y Península de Osa
En el Pacífico Sur están dos principales áreas turísticas desarrolladas: Bahía Drake y la parte meridional de la Península de Osa. Ambas son accesibles sólo mediante vuelos domésticos, en bote, por tierra y a veces a pie.
La región meridional se extiende desde el punto más alto del país, el Cerro Chirripó y el Parque Nacional Amistad sobre el borde montañoso de la división continental, hasta el Parque Nacional de Corcovado y la Península de Osa, abarca el mayor porcentaje de territorio dedicado a parques nacionales y a reservas forestales, con la biodiversidad más grande de cualquier región en el país.
Además de ser un área alejada con bosques prístinos y oportunidades maravillosas para el eco-turismo, el Pacífico Sur también ofrece estupenda pesca y buceo en alta mar. Es uno de “los lugares biológicamente más intensos del planeta”; según National Geographic, ésta región proporciona dosis enormes de aventura y naturaleza. La Península de Osa no decepcionará con su vasta exhibición de coloridas aves exóticas, aguas azules y el verde dosel del bosque que se extiende por millas.
El Parque Nacional de Corcovado es, indiscutiblemente, un lugar muy bello y está catalogado como una de las reservas naturales más sobresalientes de las Américas. Todos los que visitan este bosque virgen le dedican excelentes comentarios.
Por lo menos, trece distintos tipos de vegetación que coexisten en cercana proximidad, incluyendo manglares, pantanos con palmas y bosques de banaba, convierten a Corcovado en el sueño de cualquier botánico.
Los alrededores de la laguna ocupada por cocodrilos y ubicada en el centro del parque, están poblados por jaguares, osos hormigueros gigantes, cientos de pecaríes de hocico blanco, tapires y un sinnúmero de raros animales del bosque lluvioso. Todo ello, aunado a la cautivadora belleza escénica del bosque y de la costa, millas de playas inhabitadas y rumorosas cascadas, son el aliciente para que visitantes de todo el mundo visiten la zona.
La Reserva Biológica de la Isla del Caño está a sólo 10 millas de Bahía Drake; pero es un mundo totalmente aparte de tierra firme. Los indígenas utilizaron la isla como cementerio; sin embargo, poco se sabe sobre los artefactos pre-colombinos encontrados allí. Aproveche la claridad de las aguas azules para bucear en los arrecifes de coral.
La Isla del Caño ha sido clasificada por la revista Skin Diver entre los mejores lugares para el buceo de aventura. Localizada en el extremo meridional de Costa Rica, esta zona virgen ofrece una variedad de atractivos para practicar el buceo, desde arrecifes de 15-16´´ hasta acantilados de 80’. La Caída del Diablo, por ejemplo, es una masa de roca que comienza a 40´´ y llega a profundidades de hasta 250´´. La visibilidad es extraordinaria y rara vez es inferior a los 50’. ¡Aquí el nombre del juego es tiburones! Muchos punta-blanca que miden entre 6-10’, así como tortugas marinas, delfines, mantarrayas, morenas y los descomunales pargos y meros.
Los hoteles son desde rústicos bungaloes de madera ó, bien, albergues que han recibido galardones como Lapa Ríos. Todos incluyen las tres comidas y servicios adicionales. No hay restaurantes ni tiendas.